Eché latidos al vacío, y mastiqué mi propia felicidad,
por eso hoy sonrío, porque sé que hay una eternidad,
para vivir a tu lado, arropado sin mas mantas que tu cuerpo,
para vivir enamorado, robando minutos al tiempo.
Y tan grande es mi alegría, que en mi poesía se refleja,
tu, rompiendo la monotonía del día a día si te reflejas,
en cada uno de los espejos, que yacen en mi mente,
con todos tus besos, tus cortejos tan ardientes,
Derriten mi organismo,con cada movimiento,
rompen el melancolismo,y me hacen viento,
para colarme por tu ventana, y dormir piel con piel,
para que por la mañana, el mundo sepa que fueron ella y el.
Y tan grande es mi amor, que en mi cuerpo no hay espacio,
y tan pequeño mi dolor, que llegue ha crear un palacio,
viviendo del sabor de cada beso,son mi motor y vuelo,
es por eso que cambio el color, y fuí a vivir al cielo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario